Como siempre es mejor probar antes de comprar, aquí os dejamos una pequeña ‘demo’ del libro “La comunicación móvil: Hacia un nuevbo ecosistema digital”, cortesía de la editorial Gedisa. ¡Esperamos que os abra el apetito! Haced click en la portada del libro para descargaros el índice y el primer capítulo en PDF.

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Ya está en las librerías nuestro libro “La comunicación móvil: hacia un nuevo ecosistema digital“, del que os anticipábamos algo hace unas semanas. El libro, coordinado en colaboración con Claudio Feijóo e Inmaculada J. Martínez, cuenta con las aportaciones de investigadores del proyecto Mobile Media y de colegas de otras universidades: Andreu Castellet (UMU), Patricia Corredor (URJC), Leonarda García Jiménez (UMU), José Luis Gómez Barroso (UNED), Héctor Navarro (UVIC), José Manuel Noguera (UCAM), Sergio Ramos-Villaverde (UPM), Marta Roel (UMU) y Carlos Scolari (UPF). Con el esfuerzo de todos hemos conseguido un mapa bastante preciso de los derroteros y la influencia del ecosistema móvil en las industrias del contenido. Un mapa que, pese a estar profundamente apegado a la actualidad, no carece de proyección a futuro: una de nuestras preocupaciones ha sido, precisamente, soslayar la amenaza de obsolescencia en el análisis de un campo vertiginosamente cambiante. Nuestra estrategia: identificar las corrientes profundas de cambio debajo de los números y datos y articularlas en un marco conceptual sólido (lo cual resulta bastante complicado en un entorno esencialmente líquido).

‘La Comunicación Móvil’ busca aportar algo de luz sobre cómo afecta al paisaje mediático y a las industrias del contenido (las tradicionales, pero también las digitales) el desarrollo voraz del ecosistema móvil. Cómo contribuye a transformar los formatos de contenido, los modelos de negocio y distribución, cómo altera la cadena de valor y las relaciones entre los actores existentes, cómo se adapta a –y a la vez transforma- los ritos y escenarios de consumo, en qué medida acelera la hemorragia que desangra a los medios tradicionales (especialmente la prensa, pero también la música, el libro y otras industrias culturales), y en qué medida da forma a un horizonte de soluciones posibles (aportando innovación en los modelos de negocio, en los formatos de contenido o en las relaciones con los usuarios).

Los objetivos

Planteado respuestas a estos interrogantes, el libro trata de cumplir tres objetivos interrelacionados:

En primer lugar, presentar los resultados de la investigación realizada en el marco de un estado actualizado de la cuestión como punto de partida para la consolidación de un campo específico  relevante en el marco de las ciencias de la comunicación.

En segundo lugar, ofrecer un marco para la discusión teórica y conceptual de aspectos esenciales del análisis –desde la taxonomía de los contenidos y aplicaciones móviles hasta las tipologías de los modelos de negocio existentes o la delimitación de los escenarios y ritos de consumo- en coherencia con una caracterización actualizada de los actores y procesos del sector que permita integrar las perspectivas académica y profesional.

Finalmente, constituir una invitación de facto a todos aquellos investigadores –experimentados o noveles- que consideren de interés la propuesta teórica y analítica esbozada en estas páginas para la consolidación de un ámbito de análisis y debate interdisciplinar sobre el ecosistema del contenido móvil.

Los contenidos

Los capítulos 1, 2 y 3 presentan el marco conceptual de aproximación al estudio del ecosistema del contenido móvil. En el primer capítulo («Los actores en el ecosistema móvil») analizamos la estructura de los actores productivos implicados en el contenido móvil, caracterizada por la evolución del paradigma centrado en las operadoras al paradigma centrado en los proveedores de sistemas operativos y su articulación en torno a las denominadas plataformas móviles. En el segundo capítulo («Comunicación móvil, ecosistema digital e industrias culturales») se desgranan los argumentos de fondo del análisis a propósito del impacto de la evolución del ecosistema móvil en las industrias del contenido. El tercer capítulo («Una ecología del medio móvil: Contenidos y aplicaciones») permite enmarcar algunos conceptos básicos a propósito de la noción de ecosistema en el contexto de la ecología de la comunicación, anclando el desarrollo del contenido móvil en el ámbito de las narrativas transmedia. En él también se aborda la revisión de las taxonomías existentes de contenido y aplicaciones móviles y se propone un espacio dinámico de clasificación conceptual que da cuenta de las especificidades del entorno móvil.

Los capítulos 4 a 10 despliegan el análisis sectorial por tipos de contenido convencionales atendiendo a su implantación, grado de adaptación y evolución en el contexto del ecosistema móvil y a su impacto en los parámetros del sector tradicional.

El capítulo 4 («El audiovisual móvil (I): TV y vídeo») se centra en los formatos audiovisuales convencionales, analizando las consecuencias del fracaso relativo de la experiencia de la TV móvil y el auge del vídeo bajo demanda en redes móviles. El capítulo 5 («El audiovisual móvil (II): videojuegos ubicuos») analiza el sector de los videojuegos móviles, de especial relevancia en la expansión de los modelos de distribución asociados a las plataformas móviles. En el capítulo 6 («El audiovisual móvil (III): la música en el móvil o el dispositivo como soporte») plantea una aproximación al estudio del sector de la industria musical en el ámbito de la movilidad, que constituye un territorio especialmente prolífico en la experimentación con una amplia diversidad de modelos de negocio.

Los capítulos 7 y 8 abordan de forma complementaria el sector de los contenidos editoriales en movilidad. El primero de ellos (el capítulo 7: «Periodismo móvil e información ubicua») se centra en la actividad de las marcas informativas en el entorno móvil y su confluencia con otros actores (agregadores y redes sociales) con impacto en los modelos de distribución y negocio del sector. El segundo, (el capítulo 8: «Del papel a las pantallas ubicuas: Mobile publishing») recorre la evolución y parámetros del libro digital y el cómic digital en el contexto móvil.

El capítulo 9 («Redes sociales móviles y contenido creado por los usuarios») analiza un ámbito de especial relevancia en la configuración de los escenarios de consumo del contenido móvil y de la redefinición de su valor como es el de las interacciones sociales. El uso del contenido en las redes sociales móviles constituye un catalizador de la inserción de éste en nuevas redes de valor tanto desde la perspectiva de los usuarios, que lo incorporan a sus juegos de identidad en entornos digitales ubicuos) como desde la perspectiva de los actores productivos (que descubren nuevos modos de capitalizar la información personal de los usuarios).

El capítulo 10 («Publicidad móvil: claves de un éxito latente») analiza la evolución de la publicidad móvil y su interrelación con otras formas de comunicación estratégica afines al marketing móvil, con el contenido de marca como horizonte destacado. Asimismo discute el impacto potencial del desarrollo de la publicidad móvil en la conformación del ecosistema del contenido móvil.

Finalmente, los capítulos 11 y 12 plantean cuestiones de especial relevancia en el desarrollo inmediato del ecosistema del contenido móvil: la percepción de los usuarios y el uso de la información personal ubicua. En el capítulo 11 («Siempre online: Percepción y usos del smartphone entre adolescentes y jóvenes») abordamos los resultados del trabajo de campo con usuarios, centrándonos en la delimitación de las percepciones y usos del dispositivo móvil en un perfil –el de los denominados nativos digitales- de especial relevancia en la apropiación social de las posibilidades de la tecnología móvil. En el capítulo 12 («Hacia una economía de la información personal») analizamos el proceso de consolidación de la información personal como activo económico relevante en el ámbito de las industrias de contenido, que quizá constituye uno de las principales vectores de impacto de la movilidad en el futuro del mercado de los contenidos y que plantea desafíos normativos, políticos y técnicos importantes a escala tanto local como global.

En el capítulo de conclusiones esbozamos algunas propuestas –no exentas de cierto riesgo- a propósito de las tendencias evolutivas de los servicios en movilidad. La intención, más que hacer oficio predictivo, es identificar aquellos vectores de transformación con mayor probabilidad de influir en el desarrollo del ecosistema del contenido móvil, subrayando algunos de los desafíos y escollos que aparecen en una deriva por lo demás ya imposible de detener.

Resumen en un vistazo

A modo de oferta de lanzamiento os dejamos con una síntesis visual de las conclusiones del proyecto, condensada en uno de los gráficos que presentamos en ICA Mobile 2013 el pasado mes de junio en Londres.

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¿Y después?

Ha sido un largo camino, tanto para el proyecto como para el libro, que en más de un sentido constituye el colofón para Mobile Media Research.  Los coordinadores queremos hacer constar nuestro agradecimiento a cuantos, de modo directo o indirecto, han hecho posibles tanto el proyecto Mobile Media como el libro.  No sé quién dijo que la mejor garantía del saber es ser capaz de formular nuevas (y más) preguntas. Los proyectos son como las cerezas en un cesto: aún no te has comido las que has elegido cuando te das cuenta de que traen enganchadas otras tantas. El gráfico de arriba ofrece algunas pistas de hacia dónde se dirigen nuestras pesquisas en el futuro inmediato.

Y junto con los interrogantes, vienen también algunos proyectos.  El primero de ellos, consolidar Mobile Media Research ya no como la ventana a un proyecto de investigación específico, sino como una red de investigadores interesados en la movilidad desde la perspectiva de la comunicación y las industrias del contenido. También, desde la Universidad de Murcia y en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena y el Cloud Incubator Hub, estamos gestando un Máster Interuniversitario en Comunicación Móvil y Contenido Digital que pretende articular en la enseñanza de nuestro campo algunas de las aportaciones desarrolladas en el curso del proyecto. Iremos contándoos aquí la evolución de estas y otras peripecias. No será por cerezas en nuestro cesto.

El 15-16 de noviembre estuve en Covilhá, Portugal, donde los colegas de la UBi me invitaron a dar la conferencia inaugural del congreso que organizaba el Labcom sobre Jornalismo e Dispositivos Móveis.

El encuentro fue apasionante. Abrimos boca el miércoles 14 con una sesión de Denis Porto René sobre ‘Periodismo Transmedia’ que no dejó indiferente a nadie. El jueves 15 abrí el fuego con una presentación que buscaba provocar a propósito de las transformaciones y los desafíos a que obliga el impacto del ecosistema móvil en el horizonte de las empresas, profesionales y usuarios del periodismo.

 

Muy interesantes también las mesas redondas de software: Antonio Gil, de Dom Digital, hizo un magnífico recorrido por los desafíos de la movilidad para el periodismo; Paulo Fernandes, de Universal Tech incidió en las posibilidades de sinergia con desarrolladores y nos habló de la aplicación que desarrollan para marcas informativas locales; Daniel Nunes, del equipo creador de Niiws, introdujo un interesante debate sobre el papel de los agregadores de calidad.

Suzana Barbosa, de la Universidade Federal de Bahía e Investigadora del Grupo de Pesquisa em Jornalismo On-line (GJOL) presentó un acertado recorrido sobre el momento y el horizonte de la adaptación de los formatos periodísticos al medio móvil. Me gustó mucho la base teórica: el uso que hizo de la distinción que propone Murray entre lean-back medium y lean-forward medium aplicado a los usos informativos y percepciones de los usuarios sobre tablets y smartphones me pareció de los más sugerente. Lamentablemente no pude quedarme a la sesión del día 16, por lo que espero impaciente la publicación de los materiales para ver lo que me perdí.

Entre pasillos y cafés (que es donde está la vidilla de los congresos realmente) tuve ocasión de intercambiar ideas con colegas, estudiantes e investigadores de Portugal, Brasil y España. Aunque pequeñas píldoras, resultaron tan estimulantes como las charlas más formales al otro lado del estrado. Muchas gracias a todos.

Aunque con un poco de retraso, no quiero dejarme un post sobre el workshop que Héctor Navarro, Ruth Contreras e Irene García, junto con los amigos del GRID, organizaron en Vic sobre mCommunication el pasado mes de abril. Allí nos dimos cita unos cuantos de los que nos interesamos y/o investigamos sobre comunicaciones móviles, junto con una excelente muestra de las inquitudes, intereses, esperanzas y temores desde el sector profesional (muy especialmente del marketing) en un terreno que cambia a un ritmo verdaderamente vertiginoso.  Aquí podéis descargaros el PDF con las versiones en artículo de buena parte de las ponencias que concitaron el debate y aquí tenéis la versión en Scribd. Muchas gracias, compañeros.

La inminente campaña de Navidad no será sólo el campo de pruebas del nuevo tablet de Amazon. Si el experimento sale bien, es muy posible que estemos ante uno de esos cambios de rumbo tan característicos de un sector tan acelerado y desconcertante como el de la movilidad. Y un cambio de rumbo que, en buena medida, atañe al futuro del contenido en los dispositivos móviles. Me explico: el viraje consiste en el movimiento de Amazon hacia el centro de gravedad donde ahora mismo dominan Google/Android y Apple. Ese es el territorio donde los grandes depredadores surgidos del final de la era PC (S. Jobs dixit) pugnan por convertir los dispositivos en el mascarón de proa de toda una estructura de negocio dirigida a monetizar el contenido digital, ubicuo y socialmente situado.

Apple partió hacia ese Eldorado digital desde el país del hardware, aunque con una considerable reserva en capacidad de integrar experiencia de uso y diseño (lo que, en términos de negocio, aproximaba mucho su concepto de ‘hardware’ al de software). El entorno de origen de Google era precisamente ese, el del software y la gestión de las herramientas en forma de inmensos repositorios de datos sobre usuarios, rutinas de uso, etc. (de ahí que, todavía hoy, siga siendo el gigante de la publicidad online y, por ello mismo, el mejor situado para amortizarla en su reconversión a la movilidad). Pero ¿y Amazon? ¿De dónde viene? ¿Hacia dónde va?

La respuesta más obvia es lo que hemos desvelado hasta ahora: al mismo Eldorado de contenido digital ubicuo en entornos de negocio controlados y en el que la entusiasta viralización de las aportaciones de los usuarios se convierte simultáneamente en un canal de promoción y en una fuente de datos sobre el consumo de esos mismos productos.

Otros indicios apuntan en la misma dirección: ya empiezan a proliferar los rumores sobre un próximo ‘kindlephone’ (aquí, aquí y aquí, por ejemplo). Claro que todo depende de cómo le vaya al Kindle Fire. Y, si la cosa funciona, ¿en qué cambiaría el paisaje de la movilidad? La pregunta inmediata, por más que obvia (¿a quién perjudica el eventual éxito del Kindle Fire?) no debe inducirnos a una respuesta igualmente obvia. Coincido con Michael Mace cuando afirma que el Kindle Fire no es un iPad killer. Sí, es cierto, compite con él, pero eso no es necesariamente malo, ni para Apple, ni para Amazon. El kindle Fire compite con el iPad en igualdad de condiciones y sobre segmentos relativamente complementarios. Lo de los segmentos de usuario me parece secundario: lo importante es la igualdad. En el juego del contenido digital Amazon tienen un punto fuerte evidente: cuenta con un repositorio de contenido monumental y una estructura de distribución consolidada. Obvio: Amazon es un pionero experimentado en el negocio de la distribución de contenido digital. ¿Qué le falta? Hardware y software. Sobre todo software, por que es el que permite construir los muros del jardín donde todos querrán entrar a pasear.

Y ahora pensemos en los otros dos contendientes. Apple tiene su punto fuerte en el hardware, pero también y cada vez más en el software. Es más, el desarrollo del valor estratégico del software de Apple ha ido de la mano de la consolidación de una formidable estructura de distribución y de un repositorio de contenidos envidiable. No hablo sólo del modelo de tienda de aplicaciones, sino también de sus correlatos en el ámbito específico del contenido (iTunes, iBook Store, Apple TV…). ¿Y Google? Sí, Google tiene software. Un software “libre” que cualquiera (incluido Amazon para su Kindle Fire) puede coger, retocar, ajustar y convertir en primo hermano de una legión de clones. El sistema de Android está muy bien. Sólo tiene dos problemas: delante no tiene un hardware específico, compacto, coherente. Tiene decenas. Y detrás de su estructura de distribución no tiene contenidos. Bueno, sí, tiene una potentísima tienda de aplicaciones, pero en la que buena parte de lo que se descarga es gratuito. En eso estaba, precisamente, Google (resolviendo los problemas de propiedad intelectual de Google Books, revisando el enésimo re-estreno de Google TV, poniendo a punto Google Music…) cuando llegó Amazon y le quitó el suelo de debajo de los pies. Es como si el camarero del restaurante en el que organizamos una cena romántica saliera con nuestra pareja y utilizara nuestra tarjeta de crédito. Desde luego, nadie mejor que él para aconsejar qué cenar…

En resumidas cuentas, si el Kindle Fire funciona, Amazon se asentará como un serio competidor de Apple, pero sobre todo como una amenaza creciente para Google/Android. Sí, es cierto que Amazon no tiene detrás una tienda con cientos de miles de aplicaciones. Pero tengo mis dudas acerca de si es más complicado construir un repositorio de aplicaciones (con niveles de calidad muy diversos y con un 68 % de ellas gratuitas) o un repositorio de contenidos (libros, discos, video, cómics…) como el que Amazon tiene en la red. Un momento… pero si el camarero se había quedado con mi tarjeta de crédito… Resulta que sí, que Amazon tiene una tienda de aplicaciones… Android Market.

Hacía ya un tiempo que teníamos algo abandonado el blog. En estos meses de silencio han ocurrido muchas cosas en el mundo de la movilidad, de modo que hay que ponerse manos a la obra y recuperar el tiempo perdido. Para empezar una perla que puede ser de utilidad a los que estudiamos estas cosas: El pasado mes de octubre Google lanzó Our Mobile Planet, una herramienta que permite configurar gráficos a medida con datos actualizados sobre cinco aspectos clave de los smartphones: penetración, contexto de uso, actividades realizadas, comercio y publicidad. Permite, además, establecer comparativas entre 30 países. Los datos proceden de un estudio realizado por Ipsos y la herramienta cuenta con el apoyo de la Mmobile Marketing Association. Pues eso, a juguetear con los datos, que sorpresas no faltan (¿España el país de la UE con más smartphones per capita? ¿El hogar es el sitio donde más se usan los smartphones?).

La consultora VisionMobile acaba de publicar su presentación para el inminente Mobile World Congress 2011 en Barcelona. Sus habituales Mobile Megatrends este año se centran en cinco aspectos clave para el que promete ser un año animado en el sector de la movilidad:

Un pequeño resumen de por dónde van los tiros:

1) La cada vez más estrecha proximidad entre los entornos móvil y PC, y no sólo por estrategias de mercado, ni por el cada vez más evidente interés de los actores PC en la movilidad, sino también por la cercanía creciente de sistemas operativos (véase si no la reciente apuesta de HP/Palm o la dirección a la que apunta Android Honeycomb).

2) La deriva de las telecos hacia el sector del software (sólo faltaba telefónica con su tienda de aplicaciones, y ya está aquí) y las consiguientes transformaciones en sus estrategias y filiaciones que eso comporta.

3) La importancia creciente de las aplicaciones como un Internet alternativo o, mejor, como una versión alternativa de los muchos rostros del tan mentado Internet 3.0. De hecho, en torno a ellas se aglutinan ecosistemas articulados por plataformas (iOS, Android, Wondows Phone…). El posicionamiento de/en/con estos ecosistemas se perfila como una estrategia clave para sobrevivir a los cambios en este 2011 que arranca. La consigna es “todos a sus tiendas de aplicaciones”. Pero no es tan fácil montar una App Store eficaz: ni basta con el software, ni basta con las condiciones atractivas para los desarrolladores (los desarrolladores, siempre los desarrolladores…), ni basta con el volumen de aplicaciones… ¿Cuál es la fórmula del éxito? Más allá de Apple y Android, el modelo se consolida y empiezan a perfilarse alternativas…

4) La convivencia abierto/cerrado. La cuadratura del círculo: plataformas de código abierto que sin embargo mantienen el control sobre su manejo y gestión. El modelo lo inauguró Android y parece que está haciendo escuela.

5) Comunidades y desarrolladores. Dos palabras que este año oiremos muy, pero que muy a menudo. Las primeras se consolidan como un entorno de valor añadido clave para los servicios móviles, e incluso, a juzgar por las experiencias de Facebook, como un semillero de modelos de negocio alternativos. Los segundos se están convirtiendo en el oscuro objeto de deseo de casi todos los actores del sector (ni contigo, ni sin tí… o la máxima dieciochesca reencarnada: todo para los desarrolladores pero sin los desarrolladores). Mal que les pese a las telecos y demás, de ellos es de donde provienen los vientos de innovación en el sector.

Precisamente sobre desarrolladores es el interesante informe de la misma consultora Mobile Developer Economics 2010, fruto de una extensiva encuesta cuya versión para 2011 ya están concinando.