tecnología


Como siempre es mejor probar antes de comprar, aquí os dejamos una pequeña ‘demo’ del libro “La comunicación móvil: Hacia un nuevbo ecosistema digital”, cortesía de la editorial Gedisa. ¡Esperamos que os abra el apetito! Haced click en la portada del libro para descargaros el índice y el primer capítulo en PDF.

Captura de pantalla 2013-10-31 a la(s) 10.14.45

Captura de pantalla 2013-10-31 a la(s) 10.14.45

Ya está en las librerías nuestro libro “La comunicación móvil: hacia un nuevo ecosistema digital“, del que os anticipábamos algo hace unas semanas. El libro, coordinado en colaboración con Claudio Feijóo e Inmaculada J. Martínez, cuenta con las aportaciones de investigadores del proyecto Mobile Media y de colegas de otras universidades: Andreu Castellet (UMU), Patricia Corredor (URJC), Leonarda García Jiménez (UMU), José Luis Gómez Barroso (UNED), Héctor Navarro (UVIC), José Manuel Noguera (UCAM), Sergio Ramos-Villaverde (UPM), Marta Roel (UMU) y Carlos Scolari (UPF). Con el esfuerzo de todos hemos conseguido un mapa bastante preciso de los derroteros y la influencia del ecosistema móvil en las industrias del contenido. Un mapa que, pese a estar profundamente apegado a la actualidad, no carece de proyección a futuro: una de nuestras preocupaciones ha sido, precisamente, soslayar la amenaza de obsolescencia en el análisis de un campo vertiginosamente cambiante. Nuestra estrategia: identificar las corrientes profundas de cambio debajo de los números y datos y articularlas en un marco conceptual sólido (lo cual resulta bastante complicado en un entorno esencialmente líquido).

‘La Comunicación Móvil’ busca aportar algo de luz sobre cómo afecta al paisaje mediático y a las industrias del contenido (las tradicionales, pero también las digitales) el desarrollo voraz del ecosistema móvil. Cómo contribuye a transformar los formatos de contenido, los modelos de negocio y distribución, cómo altera la cadena de valor y las relaciones entre los actores existentes, cómo se adapta a –y a la vez transforma- los ritos y escenarios de consumo, en qué medida acelera la hemorragia que desangra a los medios tradicionales (especialmente la prensa, pero también la música, el libro y otras industrias culturales), y en qué medida da forma a un horizonte de soluciones posibles (aportando innovación en los modelos de negocio, en los formatos de contenido o en las relaciones con los usuarios).

Los objetivos

Planteado respuestas a estos interrogantes, el libro trata de cumplir tres objetivos interrelacionados:

En primer lugar, presentar los resultados de la investigación realizada en el marco de un estado actualizado de la cuestión como punto de partida para la consolidación de un campo específico  relevante en el marco de las ciencias de la comunicación.

En segundo lugar, ofrecer un marco para la discusión teórica y conceptual de aspectos esenciales del análisis –desde la taxonomía de los contenidos y aplicaciones móviles hasta las tipologías de los modelos de negocio existentes o la delimitación de los escenarios y ritos de consumo- en coherencia con una caracterización actualizada de los actores y procesos del sector que permita integrar las perspectivas académica y profesional.

Finalmente, constituir una invitación de facto a todos aquellos investigadores –experimentados o noveles- que consideren de interés la propuesta teórica y analítica esbozada en estas páginas para la consolidación de un ámbito de análisis y debate interdisciplinar sobre el ecosistema del contenido móvil.

Los contenidos

Los capítulos 1, 2 y 3 presentan el marco conceptual de aproximación al estudio del ecosistema del contenido móvil. En el primer capítulo («Los actores en el ecosistema móvil») analizamos la estructura de los actores productivos implicados en el contenido móvil, caracterizada por la evolución del paradigma centrado en las operadoras al paradigma centrado en los proveedores de sistemas operativos y su articulación en torno a las denominadas plataformas móviles. En el segundo capítulo («Comunicación móvil, ecosistema digital e industrias culturales») se desgranan los argumentos de fondo del análisis a propósito del impacto de la evolución del ecosistema móvil en las industrias del contenido. El tercer capítulo («Una ecología del medio móvil: Contenidos y aplicaciones») permite enmarcar algunos conceptos básicos a propósito de la noción de ecosistema en el contexto de la ecología de la comunicación, anclando el desarrollo del contenido móvil en el ámbito de las narrativas transmedia. En él también se aborda la revisión de las taxonomías existentes de contenido y aplicaciones móviles y se propone un espacio dinámico de clasificación conceptual que da cuenta de las especificidades del entorno móvil.

Los capítulos 4 a 10 despliegan el análisis sectorial por tipos de contenido convencionales atendiendo a su implantación, grado de adaptación y evolución en el contexto del ecosistema móvil y a su impacto en los parámetros del sector tradicional.

El capítulo 4 («El audiovisual móvil (I): TV y vídeo») se centra en los formatos audiovisuales convencionales, analizando las consecuencias del fracaso relativo de la experiencia de la TV móvil y el auge del vídeo bajo demanda en redes móviles. El capítulo 5 («El audiovisual móvil (II): videojuegos ubicuos») analiza el sector de los videojuegos móviles, de especial relevancia en la expansión de los modelos de distribución asociados a las plataformas móviles. En el capítulo 6 («El audiovisual móvil (III): la música en el móvil o el dispositivo como soporte») plantea una aproximación al estudio del sector de la industria musical en el ámbito de la movilidad, que constituye un territorio especialmente prolífico en la experimentación con una amplia diversidad de modelos de negocio.

Los capítulos 7 y 8 abordan de forma complementaria el sector de los contenidos editoriales en movilidad. El primero de ellos (el capítulo 7: «Periodismo móvil e información ubicua») se centra en la actividad de las marcas informativas en el entorno móvil y su confluencia con otros actores (agregadores y redes sociales) con impacto en los modelos de distribución y negocio del sector. El segundo, (el capítulo 8: «Del papel a las pantallas ubicuas: Mobile publishing») recorre la evolución y parámetros del libro digital y el cómic digital en el contexto móvil.

El capítulo 9 («Redes sociales móviles y contenido creado por los usuarios») analiza un ámbito de especial relevancia en la configuración de los escenarios de consumo del contenido móvil y de la redefinición de su valor como es el de las interacciones sociales. El uso del contenido en las redes sociales móviles constituye un catalizador de la inserción de éste en nuevas redes de valor tanto desde la perspectiva de los usuarios, que lo incorporan a sus juegos de identidad en entornos digitales ubicuos) como desde la perspectiva de los actores productivos (que descubren nuevos modos de capitalizar la información personal de los usuarios).

El capítulo 10 («Publicidad móvil: claves de un éxito latente») analiza la evolución de la publicidad móvil y su interrelación con otras formas de comunicación estratégica afines al marketing móvil, con el contenido de marca como horizonte destacado. Asimismo discute el impacto potencial del desarrollo de la publicidad móvil en la conformación del ecosistema del contenido móvil.

Finalmente, los capítulos 11 y 12 plantean cuestiones de especial relevancia en el desarrollo inmediato del ecosistema del contenido móvil: la percepción de los usuarios y el uso de la información personal ubicua. En el capítulo 11 («Siempre online: Percepción y usos del smartphone entre adolescentes y jóvenes») abordamos los resultados del trabajo de campo con usuarios, centrándonos en la delimitación de las percepciones y usos del dispositivo móvil en un perfil –el de los denominados nativos digitales- de especial relevancia en la apropiación social de las posibilidades de la tecnología móvil. En el capítulo 12 («Hacia una economía de la información personal») analizamos el proceso de consolidación de la información personal como activo económico relevante en el ámbito de las industrias de contenido, que quizá constituye uno de las principales vectores de impacto de la movilidad en el futuro del mercado de los contenidos y que plantea desafíos normativos, políticos y técnicos importantes a escala tanto local como global.

En el capítulo de conclusiones esbozamos algunas propuestas –no exentas de cierto riesgo- a propósito de las tendencias evolutivas de los servicios en movilidad. La intención, más que hacer oficio predictivo, es identificar aquellos vectores de transformación con mayor probabilidad de influir en el desarrollo del ecosistema del contenido móvil, subrayando algunos de los desafíos y escollos que aparecen en una deriva por lo demás ya imposible de detener.

Resumen en un vistazo

A modo de oferta de lanzamiento os dejamos con una síntesis visual de las conclusiones del proyecto, condensada en uno de los gráficos que presentamos en ICA Mobile 2013 el pasado mes de junio en Londres.

Captura de pantalla 2013-10-31 a la(s) 10.09.48

¿Y después?

Ha sido un largo camino, tanto para el proyecto como para el libro, que en más de un sentido constituye el colofón para Mobile Media Research.  Los coordinadores queremos hacer constar nuestro agradecimiento a cuantos, de modo directo o indirecto, han hecho posibles tanto el proyecto Mobile Media como el libro.  No sé quién dijo que la mejor garantía del saber es ser capaz de formular nuevas (y más) preguntas. Los proyectos son como las cerezas en un cesto: aún no te has comido las que has elegido cuando te das cuenta de que traen enganchadas otras tantas. El gráfico de arriba ofrece algunas pistas de hacia dónde se dirigen nuestras pesquisas en el futuro inmediato.

Y junto con los interrogantes, vienen también algunos proyectos.  El primero de ellos, consolidar Mobile Media Research ya no como la ventana a un proyecto de investigación específico, sino como una red de investigadores interesados en la movilidad desde la perspectiva de la comunicación y las industrias del contenido. También, desde la Universidad de Murcia y en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena y el Cloud Incubator Hub, estamos gestando un Máster Interuniversitario en Comunicación Móvil y Contenido Digital que pretende articular en la enseñanza de nuestro campo algunas de las aportaciones desarrolladas en el curso del proyecto. Iremos contándoos aquí la evolución de estas y otras peripecias. No será por cerezas en nuestro cesto.

gentemobile

En los resultados del proyecto MOBILE MEDIA y en algunos de los posts publicados con anterioridad hemos insistido en la importancia de la identidad digital como territorio de articulación entre, por un lado, las nuevas prácticas de consumo de contenido (que incluyen las relaciones sociales de los usuarios, la utilización de perfiles que comportan el registro de su actividad, o la incorporación de información sobre el contexto) y, por otro, los nuevos modelos de negocio y la nueva economía de la información personal. De hecho, esta estrecha vinculación ayuda a entender el enorme interés de algunos de los grandes actores del entorno digital (con Google, Amazon, Facebook y Apple a la cabeza) por las comunicaciones móviles, en las que la fusión entre comunicación, consumo e identidad resulta especialmente intensa.

Por supuesto, este maridaje no está exento de problemas y desafíos, y el ámbito de la gestión de la identidad personal será (de hecho, lo es ya) uno de los territorios de conflicto del desarrollo de las comunicaciones digitales y móviles. La industria del contenido, por supuesto, no es ajena a este debate, con unas implicaciones económicas, legislativas, éticas, organizativas y tecnológicas crecientes.

La Fundación Telefónica ha publicado hace poco (el pasado mes de julio) una interesante monografía sobre el tema titulada “Identidad Digital: El nuevo Usuario en el Mundo Digital”. Aunque lo aborda desde una perspectiva general, y más que un estudio riguroso es una puesta al día de las implicaciones, herramientas y opiniones de expertos relacionadas con el tema, no deja de ser una referencia inexcusable y, también, un indicio de que, efectivamente, estamos ante un campo de estudio clave.

El libro en cuestión puede descargarse gratuitamente en PDF y ePUB aquí.

dems_webBanner_fnl

A finales de abril visitamos Boston para participar en el expert workshop organizado por James E. Katz bajo el título “Linving Inside Mobile Social Information“. El evento supone el arranque de la Division on Emerging Media Studies, adscrito al College of Communication de la Universidad de Boston y que dirige James E. Katz (“Mister Mobile” entre quienes lo conocemos). El evento fue muy interesante por dos motivos.

En primer lugar, porque fue una excelente ocasión para el reencuentro (con Leopoldina Fortunati, Peppino Ortoleva, Christian Licoppe, Rich Ling, Scott Campbell, Letizia Caronia, Andre Caron, con quienes había tenido ocasión de coincidir en encuentros y proyectos anteriores) y para el descubrimiento (Emilio Arruda, Matteo Tarantino, Matsushita Keita, Joyce Walsh, James Shanahan, Satomi Sugiyama, Lora Appel y otros colegas con idea y proyectos interesantes).

En segundo lugar porque pude participar en la evolución de un grupo de investigadores internacional cuyos primeros pasos (pioneros en el campo) se habían centrado en la aproximación psico-sociológica a la telefonía móvil allá por los primeros años 2000. Esa corriente de investigación, sin renunciar a sus raíces en la sociología de la tecnología, se hace ahora netamente interdisciplinar y plantea la cuestión clave de un fenómeno (el de la información que nos rodea, pegada no sólo a nuestro cuerpo, sino a los lugares y las acciones) independiente del dispositivo, que se adapta a los requerimientos de una nueva forma social que que deviene “información habitable”.  Traemos, pues, de vuelta, la maleta llena de buenas ideas y mejores proyectos.

Mi presentación versó sobre una síntesis de algunas de las ideas clave emanadas del proyecto Mobile Media. Podéis ver la presentación en Prezi aquí.

 

 

 

Big Data es la expresión de moda. De repente parece que todo el mundo se ha dado cuenta de que internet es, en realidad, un inmenso repositorio de datos no siempre ordenados y, más aún, no siempre volcados intencionalmente. Un cúmulo infinito de mensajes y de acciones, pero también de huellas, a disposición de quien quiera (o pueda) leerlos, ordenarlos, utilizarlos. Más allá de la paranoia del Panoptikon universal, la pregunta (al menos una de ellas) es ¿por qué ahora?. Y la respuesta (o al menos una de ellas) es, en un blog como este, evidente: por la tecnología móvil. Por supuesto que la explotación de datos tiene una utilidad (o un potencial) inobjetable en el internet convencional. Pero, una vez más, son la ubicuidad y la omnipresencia (que han llegado antes a nuestras vidas por la movilidad que por el internet de las cosas) las que han potenciado -o al menos le han dado relumbrón- a ese descubrimiento del Mediterráneo que es el Big Data.

Gracias a las tecnologías y las comunicaciones móviles, el aporte de datos al gran caldero de la información es constante, continuo, coherente y ubicuo. Y gracias a esas mismas tecnologías, la disponibilidad situada (esto es, adaptada al contexto, a la situación) es igualmente constante, continua, coherente y ubicua. Pensemos por un momento en Google Glass. En los videos difundidos por Google se hace una celebración icónica del mundo como interfaz… ¿de qué?

Bueno, eso no importa. Lo que importa es la excitación que produce acercarse al mundo como interfaz para acceder a información, para hacer cosas sobre él (sobre el mundo) desde una interfaz que es él mismo. Ahora quizá tiene mas sentido que nunca la expresión baudrillardiana de la ‘pantalla total’. De hecho, el concepto mismo de transparencia requiere aquí ser revisitado… Puestos a ser conspiranoicos, en un giro muy al estilo de Brooker en Black Mirror, podríamos pensar en que Google Glass terminara en esto…

La sujeción del mundo a una interfaz a medida es un sueño, sin embargo, bastante antiguo. De hecho, la inflexión calderoniana del mundo como obra de arte total o de la vida como sueño (más allá  de la perversión baudrillardiana que perpetra Matrix o del bucle recursivo que explora la película Origen) forma parte de la misma especie. El mundo dentro del cine, el espejo (no necesariamente negro) que atraviesa Alicia o la ventana indiscreta desde la que escruta el personaje hitchcockiano son variaciones adaptadas a interfaces analógicas (la cámara, el cristal, la ventana…).

Pero al margen del sueño del mundo como interfaz, lo que sí ha ocurrido es que, por primera vez en la historia de la tecnología, la información no sólo es ambiental (flota en el contexto y se amolda a él, modificándolo, potenciándolo, matizándolo), sino que lo es en coherencia con nuestro perfil, con lo que somos y con lo que hacemos en ese contexto determinado.Y aquí reside la clave de su potencia: en la coherencia.

Si el mundo es la interfaz, lo que ocurre es una app.

Logo NM2013

Nuestro colega Joao Canavilhas, del LabCom de la Universidade de Beira Interior (Portugal), acaba de publicar el volumen colectivo Notícias e Mobilidade: Jornalismo na era dos dispositivos moveis. El libro, que coordina Joao, recoge las contribuciones al I Congreso Internacional Jornalismo e Dispositivos Movies, del que os hablábamos aquí. En él podríes encontrar, además de mi capítulo sobre las industrias del contenido en la era post-PC, los textos de Suzana Barbosa sobre el papel de la movilidad en la convergencia digital de los medios informativos y las reflexiones de Denis Renó sobre periodismo transmedia. Junto a ellos, investigaciones sectoriales de colegas brasileños, portugueses  y españoles sobre apps periodísticas, televisión móvil, agregadores de noticias, géneros y fortmatos o percepción y uso de la información en movilidad. Todo un caudal de datos, reflexiones y análisis sobre uno de los factores más disruptivos del ya de por sí convulso panorama de las industrias periodísticas. Y, además, gratis. Gran trabajo, Joao. A disfrutarlo.

Hacía tiempo que no comentábamos casos de actualidad relevante en el horizonte del contenido móvil. No todo van a ser ponencias y sesudos artículos sobre el ecosistema móvil. Así que regresamos a cuestiones más livianas (pero no menos importantes) con Battlesquare: Risk for the Real World.

Battlesquare es una interesante experiencia en el siempre prometedor territorio de los videojuegos de geolocalización. La idea es tan sencilla como sugerente: utilizando como base Foursquare, los check-ins habilitan tropas en distintas zonas de tu ciudad o de tu barrio, reproduciendo en el espacio real (calles, lugares emblemáticos, zonas específicas) la lógica del juego de estrategia de sobremesa por antonomasia: Risk.

El principio es similar a aquellos juegos que utilizaban estructuras comerciales de información (como los códigos de barras de los productos del supermercado en el célebre ‘Barcode Battler‘) para una lógica de juego no prevista originalmente.  ¿Estamos quizá ante una forma específicamente digital de transmedia?  ¿Una en la que lo transversal no es el relato, sino la estructura de la acción? Transmedia o no (habrá que discutirlo con Carlos Scolari), el replanteamiento, la resignificación o la superposición de nuevos niveles de sentido (nuevos relatos) sobre una misma estructura actancial parece una estrategia recurrente para la innovación en formatos de contenido móvil. El uso del espacio físico y el movimiento como significantes late aquí como el gran desafío para operativizar la geolocalización en el universo del contenido. Con experiencias como Battlesquare vamos un poco más allá de la transposición de la típica búsqueda del tesoro al estilo geocatching.

 

La idea ha sido desarrollada por Raúl Riera y su equipo. Si queréis saber más y estáis por Madrid, el próximo 3 de diciembre presentan Battlesquare en Appcelerator.

Experiencia similares la desarrollan los artífices de ARIS, una plataforma abierta para la integración de geolocalización y realidad aumentada en edugaming. Aquí, la transposición metafórica entre espacio y tiempo es prácticamente inmediata, implementando, por ejemplo, aplicaciones que ilustran la evolución del Universo a lo largo de un paseo de 4 Km. Cuando descubrimos que en los tres o cuatro últimos pasos del recorrido se concentra la historia de la vida, uno toma conciencia del lugar que ocupamos y advierte que, en ocasiones, ‘somatizar’ las cantidades y proporciones puede ser una forma de aprendizaje innovadora.

Un terreno apasionante, sin duda, que nos depara sorpresas en el horizonte inmediato.

Página siguiente »